Quito, 18 de julio de 2018

Durante su Informe a la nación en el pleno de la Asamblea Nacional llevado a cabo el 24 de mayo de 2018, el Presidente Lenín Moreno anunció la integración del país en la Alianza.La Presidencia de la República, a través de su Secretario General de la Presidencia de la República, Eduardo Jurado, participó en la V Cumbre Global de la Alianza para el Gobierno Abierto, desarrollada en Tbilisi-Georgia del 17 al 18 de julio de 2018, en la que se presentó la Carta de Intención por medio de la cual el Ecuador se incorporó a la Alianza para el Gobierno Abierto y se comprometió a observar los principios de la Declaración de OGP (por sus siglas en inglés: Open Government Partnership) y a implementar un Plan de Acción de Gobierno Abierto.

Actualmente son 79 países y más de 20 gobiernos locales que forman parte de esta Alianza, una iniciativa multilateral fundada en el 2011 por 8 países (Brasil, Indonesia, México, Noruega, Filipinas, Sudáfrica, Reino Unido y Estados Unidos), la que se ha convertido en el principal referente mundial en materia de gobierno abierto, constituyéndose como una herramienta de innovación que busca promover la transparencia, la colaboración ciudadana, la participación social, y la lucha contra la corrupción, a través de las nuevas tecnologías, mejorando así la gobernanza de los países miembros.

En ese marco, mediante la coordinación de la Presidencia de la República, se integró un Grupo Núcleo de Gobierno Abierto Ecuador, con la participación de la Secretaría General de la Presidencia de la República; el Ministerio de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información; el Ministerio Industrias y Productividad; la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo; la Universidad de los Hemisferios, el Instituto de Altos Estudios Nacionales; Grupo Faro; la Fundación de Ayuda por Internet y la Fundación Ciudadanía y Desarrollo. El Grupo Núcleo coordina la co-creación del plan de acción, acompaña su implementación y monitorea sus resultados.

El Gobierno Abierto supone, ante todo, una forma de relacionamiento entre los gobernantes, las administraciones y la ciudadanía. Para ello, es indispensable contar con una sociedad informada e involucrada en el quehacer político y un Estado transparente, responsable y responsivo. El desarrollo de una sociedad de la información demanda ámbitos de participación y democracia efectivos que trasciendan y complementen el paradigma tradicional de la democracia representativa.